Bypass gástrico
Es la intervención restrictiva-malabsortiva (mixta) ideal, es la más realizada en el mundo, y además es la que sirve de estándar de comparación con otras técnicas.
Nuestro equipo aconseja esta técnica con mayor frecuencia, y es la que mas realizamos.
Tenemos experiencia en más de 500 procedimientos tanto por vía abierta como por vía laparoscópica.
¿En qué consiste?
Consiste en la reducción del tamaño del estómago (mucho más pequeño que el tubo gástrico) y la creación de un cortocircuito en la digestión. Esto provoca que los jugos digestivos se junten con los alimentos en un punto mas avanzado de la digestión, lo que condiciona que parte de los mismos no se absorban, especialmente las grasas.
¿Para quién está indicado?
En general, está indicada en pacientes con IMC>de 40, o >35 con comorbilidades.
Nosotros la recomendamos, especialmente, en pacientes comedores de dulces y comedores del tipo “atracón”. Asimismo, la preferimos al tubo gástrico en aquellos pacientes con IMC entre 35 y 45 que difícilmente se adaptan a una dieta.
¿Cuándo se empieza a ver el efecto?
La pérdida de peso más importante ocurre durante los primeros 6 meses, pero se prolonga hasta el año o año y medio de la intervención, momento en el que se estabiliza el peso.
¿Necesita seguimiento?
Necesita un seguimiento dietético y nutricional a largo plazo.
De lo contrario pueden aparecer anemia (falta de hierro), déficit de vitamina B12 y ácido fólico, falta de calcio o zinc, que pueden requerir tratamiento ocasionalmente.
Es tan importante el seguimiento como la intervención para lograr la pérdida mayor y más mantenida.
¿Qué es el Bypass Gástrico Distal?
Es la variante más agresiva de la técnica.
Esta indicado en pacientes con IMC>50
Consiste en realizar un mayor componente de malabsorción (cortocircuito de los alimentos y los jugos digestivos). Esto ocasiona una mayor pérdida de peso y mayor incidencia de déficits asociados que, por otra parte, se resuelven con aportes orales ocasionales de hierro o la vitamina deficitaria.
¿Hay riesgo?
El riesgo quirúrgico mayor está asociado al IMC (grado de obesidad), el sexo masculino, la edad y la presencia de enfermedades asociadas graves.
La mortalidad aceptada mundialmente para esta intervención está entre el 1 y el 2%.
Los pacientes con obesidad mórbida presentan un mayor riesgo quirúrgico ante cualquier intervención, no solo frente a los procedimientos bariátricos (contra la obesidad). No obstante, estos datos estadísticos no son útiles para los pacientes porque el riesgo teórico puede variar mucho de unos pacientes a otros en función de los factores asociados.