Por los contrastados beneficios y prometedores resultados, actualmente recomendamos la GASTROPLASTIA TUBULAR LAPAROSCÓPICA (Sleeve Gastrectomy), como procedimiento RESTRICTIVO PURO.

Desde 2014 es el procedimiento más realizado en el mundo, ligeramente por encima del Bypass Gástrico.

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A través de 5 orificios de 0.5 a 1 cm en el abdomen, introducimos las pinzas, la cámara, y las endograpadoras para poder realizar la intervención sin necesidad de abrir el abdomen, sin cicatrices visibles. Consiste en reducir el tamaño del estómago convirtiéndolo en una especie de tubo, lo que reduce el volumen de la ingesta. El resto gástrico sobrante se extrae a través del ombligo. No condiciona déficits nutricionales destacables a largo plazo si la calidad de la alimentación es adecuada.

Está indicado en pacientes con IMC entre 35 y 45, con comorbilidades leves, y con facilidad para la cumplimentación dietética. En los pacientes con reflujo gastroesofágico (ardor de estómago) y esofagitis severa recomendamos preferiblemente el bypass porque además lo corrige.
También puede emplearse como un primer tiempo en pacientes de alto riesgo quirúrgico o con un gran exceso de peso (IMC>55) para en un futuro próximo, tras reducir dicho riesgo y tras una gran pérdida de peso, asociar otro procedimiento malabsortivo. En numerosas ocasiones mejoran tanto los pacientes que ya no necesitan este segundo procedimiento.

Condiciona una pérdida de peso especialmente durante los primeros 6 meses del postoperatorio y de más del 50% del exceso a largo plazo.

Necesita un control dietético posterior para enseñar al paciente a llevar una dieta sana, equilibrada y suficiente.